Entradas etiquetadas: Huérfanas

“Verano 1993” de Carla Simón

Muy pocas veces se tiene el privilegio de ver en pantalla una creación que esté tan próxima a un fragmento de vida; aquí radica, de hecho, la grandeza de “Verano 1993”, filme en apariencia tan menudo: su capacidad para crear, con una asombrosa maestría, una potente ilusión de realidad, merced al espléndido guion que lo articula (obra de la propia Simón, inspirado en sus vivencias personales); a una realización sobria, precisa y certera, que da espacio para una emoción contenida, y a una labor de dirección de actores que dota de espontaneidad y viveza las interpretaciones. [Leer más]

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“Verano 1993” de Carla Simón

Muy pocas veces se tiene el privilegio de ver en pantalla una creación que esté tan próxima a un fragmento de vida; aquí radica, de hecho, la grandeza de “Verano 1993”, filme en apariencia tan menudo: su capacidad para crear, con una asombrosa maestría, una potente ilusión de realidad, merced al espléndido guion que lo articula (obra de la propia Simón, inspirado en sus vivencias personales); a una realización sobria, precisa y certera, que da espacio para una emoción contenida, y a una labor de dirección de actores que dota de espontaneidad y viveza las interpretaciones. [Leer más]

“Las flores de la guerra” de Zhang Yimou: un drama clásico

“Las flores de la guerra” deviene una perfecta muestra de las virtudes y los defectos de la filmografía de Zhang Yimou. Así, junto a la sublime plasmación visual, llena de poesía e inteligencia, de la historia de partida (cuya gran fuerza dramática, al ambientarse en la tristemente famosa Masacre de Nankín, es innegable), nos hallamos también con la distribución maniquea de los roles de héores y villanos entre chinos y japoneses. [Leer más]

“Las flores de la guerra” de Zhang Yimou: un drama clásico

“Las flores de la guerra” deviene una perfecta muestra de las virtudes y los defectos de la filmografía de Zhang Yimou. Así, junto a la sublime plasmación visual, llena de poesía e inteligencia, de la historia de partida (cuya gran fuerza dramática, al ambientarse en la tristemente famosa Masacre de Nankín, es innegable), nos hallamos también con la distribución maniquea de los roles de héores y villanos entre chinos y japoneses. [Leer más]